Esto es particularmente significativo con la aparición de los residuos comerciales y de las actividades económicas como sector generador de residuos diferenciado, con la casuística particular y servicios específicos que se implantan.
En este ámbito, se deben redactar ordenanzas que incentiven un buen comportamiento de la ciudadanía y de las empresas, bonificando a aquellos que respeten y promocionen los mecanismos de recogida establecidos, y penalizando a aquellos que hagan un uso poco respetuoso del servicio.
Nuestra empresa tiene una amplia experiencia en la redacción de ordenanzas fiscales en municipios de diferente volumen de población y características (población estacional, urbanismo disperso...).